¡Dios con nosotros!

“Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos.” Éxodo 25:8

Es maravilloso observar cómo Dios, el Creador de todas las cosas, se identificó con su pueblo a tal punto que deseó habitar en medio de él. Podemos pensar “por esta razón para esos israelitas era fácil creer en Dios pues estaba con ellos en esa tienda”, pero si lo hacemos estaremos cayendo en un grave error. La Biblia entera da a conocer a Cristo, el Tabernáculo no tiene un fin en si mismo sino que su fin era dar a conocer en forma de símbolo lo que Cristo haría.

“Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.” Juan 1:14

¿No es maravilloso? ¿No arde tu corazón al pensar esto? Dios mismo consideró nuestra incapacidad y ruina, se identificó a tal punto que tomó forma de hombre y no cualquier hombre sino la de un siervo, lleno de gracia y de verdad. ¿Encuentras absurda la idea de que Dios se encarnara en un hombre? Entonces estás muy lejos de comprender al punto que llega el amor de Dios, tu corazón es tan egoísta y perverso que no eres capaz de comprender el verdadero amor.  Juan nos dice “vimos su gloria” y en otra parte dice “la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó” ¿no lo puedes ver aún, no entiendes? ¿No entiendes las palabras de los discípulos de Jesús diciendo: “no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.“? ¡El Hijo de Dios entró en la historia! ¡Emmanuel, Dios con nosotros! Esta es la gloria de nuestro Dios, este es el amor que echa fuera todo temor, que Dios por amor habitó entre nosotros, se hizo como uno de nosotros pero sin pecado para que fuéramos librados de esas tinieblas. ¡Oh, que Dios te saque de tu fría religión que te guía a la muerte y te ponga en la senda de la Verdad! Medita en esto, quien quiera que seas, medita en esto, seas creyente o si piensas que eres un hombre sin esperanza y demasiado malo para ir al cielo, todos piensen en esto: que Dios se hizo hombre y se identificó con nosotros los pecadores, habitó con nosotros, comió con nosotros, nos enseñó, nos guió, nos tuvo misericordia y finalmente entregó su vida por amor de su pueblo. Por esta razón: no temas, solamente cree.

“El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz;
Y a los asentados en región de sombra de muerte,
Luz les resplandeció.”

Mateo 4:16

Finalización de la capacitación

El sábado recién pasado finalizamos la capacitación de ministerio enfocado a las personas sordas en nuestra iglesia. Fueron lindas semanas compartiendo con los hermanos, no sólo fue gratificante enseñar lo que hemos aprendido acerca de la lengua de señas y contar el trabajo que Dios ha hecho con los hermanos que integramos este ministerio, sino también fue muy gratificante ver a muchos de mis hermanos poniendo todos sus esfuerzos y energías al servicio de nuestro Dios, venciendo sus temores y abriendo sus corazones a suplir esta específica necesidad que nos rodea, todo fue maravilloso.

Doy gracias al padre de mi Señor Jesucristo por darnos a conocer su amor y manifestarlo también a través de los hermanos, anhelo que podamos seguir teniendo esta maravillosa comunión y sentir de servir al Señor, no sólo en este ministerio sino en toda nuestra vida. Oro a mi Dios que cada hermano sea lleno de valor de lo Alto para llevar el reino de Dios a las personas sordas, que Dios afirme sus corazones en la fe para que puedan disfrutar de todos los tesoros que tenemos en Cristo y logren ser personas que encarnen la verdad de Dios en santidad y amor.

Que sus manos comuniquen el Evangelio.

Diligentes en recordar

.. así también la negligencia y el olvido de los beneficios recibidos de Dios es el primer paso para alejarse de Dios. John Knox

Una mala memoria nos puede llevar muy lejos de Dios, subestimar lo que ha hecho en nuestra vida puede tornar en sombras nuestro corazón, hacer vista gorda de sus beneficios es un gran mal para nuestras almas. El olvidar el actuar pasado de Dios afecta directamente nuestro presente. Si hoy nuestros corazones se están deslizando para alejarse de Dios es porque estamos descuidando recordar sus inmutabilidad, fidelidad y beneficios.

El salmista nos comparte que el pensar que la mano de Dios pueda cambiar es un gran dolor, una terrible enfermedad: “Entonces dije: Este es mi dolor: que la diestra del Altísimo ha cambiado.” (Salmo 77.10; LBLA) Las circunstancias adversas nos pueden llevar a pensar esto, a pensar que Dios ha cambiado. Pero Dios declara en Malaquías 3.6: “Porque yo Jehová no cambio“. No importa qué sintamos, qué pensemos, qué digamos, qué hagamos… DIOS NO CAMBIA. Enfermedad nuestra es que pensemos que su mano cambia, que hoy invalidará lo que ayer nos prometió, que hoy nos mirará diferente a como nos miró en el pasado. El salmista nos entrega el remedio para este dolor en los versos siguientes: una buena memoria.

“Me acordaré de las obras del SEÑOR; ciertamente me acordaré de tus maravillas antiguas. Meditaré en toda tu obra,  y reflexionaré en tus hechos.”

Luego de esto comienza a trazar la fidelidad de Dios en su pueblo. ¿Acaso no podemos hacer lo mismo?¿Acaso no podemos leer nuestra Biblia y ver cómo Dios fue fiel a todos los hombres con los cuales entró en compromiso?¿Acaso fallará su palabra ahora habiéndonos incluso entregado a su propio Hijo por amor de nuestras almas? Por eso requerimos diligencia para recordar, meditar y reflexionar en la fidelidad de Dios. Pablo nos invita a esta tarea mediante la Escritura en Romanos 15.4:

“Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.”

 ¿Qué esperanza tendríamos sino en el mismo testimonio de Dios? Debemos observar lo que Dios ha hecho antiguamente a través de toda la historia, pues Él no cambia. Pero no sólo debemos ver la historia sino también nuestra propia vida, cómo Dios nos ha dado a su Hijo y junto con Él todo beneficio y bendición espiritual. El salmista en el salmo 103.2 arenga su propio corazón diciendo: “Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios.” 

En un día como hoy debemos recordar sus beneficios y poner en nuestro corazón la verdad de que Dios no cambia, para así dar paso a la reflexión en su fidelidad la cual no está basada en nosotros, por esto dice Pablo:

“Si fuéremos infieles, él permanece fiel;
El no puede negarse a sí mismo.”
2 Timoteo 2:13

“.. no lo sabemos”

“.. pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos” (Romanos 8:26)

 

Me parece insólito a veces frustrarme por no saber qué pedirle a Dios cuando la misma Biblia no tiene vergüenza en dar a conocer este hecho de los cristianos. Pensando en esto recordé aquel famoso versículo que está en Jeremías 33.3:

“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.”

Me pregunté: si Dios le enseñaría cosas cosas que no conocía ¿cómo podría Jeremías anticiparse a pedirlas?

Otra vez la Biblia me demuestra que la oración no gusta de vestidos elocuentes, ni busca la corona de la retórica, sino que es compañera de la fe, humildad y perseverancia. La oración que importa no es la sabe tanto de sí misma sino la sabe y espera de Dios mismo.

Dios nos ayude a entender que más importante es clamarle para que nos enseñe que dirigirnos a Él creyendo saber algo.

“[Dios] es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos.” Efesios 3.20

Considerad..

Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.Mateo 6.28-29

Semillas de Acer

 

Que maravilloso saber que tu cuentas cada giro que estas semillas dan. Por ti son, fruto de tu inigualable sabiduria, a ti te dan gloria mi hermoso Señor Jesucristo.

Jeremías 9:23-24

Así dice el SEÑOR:

No se gloríe el sabio de su sabiduría,
ni se gloríe el poderoso de su poder,
ni el rico se gloríe de su riqueza;
mas el que se gloríe, gloríese de esto:
de que me entiende y me conoce,
pues yo soy el SEÑOR que hago misericordia,
derecho y justicia en la tierra,
porque en estas cosas me complazco- declara el SEÑOR.

Trois Gymnopédies

Las tres Gymnopédies de Erik Satie.

Spartacus love, Ahmad Jamal

Este es un tema que me ha acompañado por años en diferentes momentos, ha sido la canción de fondo de grandes penas, tristezas y desilusiones, la mayoría de ellas producto de mi desobediencia e inmadurez. Con todo Dios siempre ha estado a mi lado, me ha guiado y enseñado, ha vendado todas las heridas provocadas por mi obstinación y rebeldía.

Estoy seguro que Dios estaba ahí cuando yo lloraba, aun cuando creía que me había dejado y nadie mas me acompañaba en aquellas frías noches. Dios estaba ahí mirándome, llevando a cabo su propósito en mi vida, haciendo que todas las cosas cooperaran para mi bien, pues El al que ama castiga, corrige de tal manera que nadie llame bastardos a sus amados hijos, para que se sepa que su mano amorosa es la que los disciplina. Cuando las dudas me anegaban, su paciencia me sostenía, nunca me dejó a causa de mi insensatez, sino que de acuerdo a su eterno amor me sustentaba, preservaba y corregía mis pasos.

Mi pasado está marcado por tu misericordia, mi presente por tu amor y mi futuro por tu divina providencia.

Cuando mi corazón se llenó de amargura,
 y en mi interior sentía punzadas,

entonces era yo torpe y sin entendimiento;
era como una bestia delante de ti.

Sin embargo, yo siempre estoy contigo;
tú me has tomado de la mano derecha.

Con tu consejo me guiarás,
y después me recibirás en gloria.

¿A quién tengo yo en los cielos, sino a ti?
Y fuera de ti, nada deseo en la tierra.

Mi carne y mi corazón pueden desfallecer,
pero Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción para siempre.

Salmo 73:21-26