Diligentes en recordar

.. así también la negligencia y el olvido de los beneficios recibidos de Dios es el primer paso para alejarse de Dios. John Knox

Una mala memoria nos puede llevar muy lejos de Dios, subestimar lo que ha hecho en nuestra vida puede tornar en sombras nuestro corazón, hacer vista gorda de sus beneficios es un gran mal para nuestras almas. El olvidar el actuar pasado de Dios afecta directamente nuestro presente. Si hoy nuestros corazones se están deslizando para alejarse de Dios es porque estamos descuidando recordar sus inmutabilidad, fidelidad y beneficios.

El salmista nos comparte que el pensar que la mano de Dios pueda cambiar es un gran dolor, una terrible enfermedad: “Entonces dije: Este es mi dolor: que la diestra del Altísimo ha cambiado.” (Salmo 77.10; LBLA) Las circunstancias adversas nos pueden llevar a pensar esto, a pensar que Dios ha cambiado. Pero Dios declara en Malaquías 3.6: “Porque yo Jehová no cambio“. No importa qué sintamos, qué pensemos, qué digamos, qué hagamos… DIOS NO CAMBIA. Enfermedad nuestra es que pensemos que su mano cambia, que hoy invalidará lo que ayer nos prometió, que hoy nos mirará diferente a como nos miró en el pasado. El salmista nos entrega el remedio para este dolor en los versos siguientes: una buena memoria.

“Me acordaré de las obras del SEÑOR; ciertamente me acordaré de tus maravillas antiguas. Meditaré en toda tu obra,  y reflexionaré en tus hechos.”

Luego de esto comienza a trazar la fidelidad de Dios en su pueblo. ¿Acaso no podemos hacer lo mismo?¿Acaso no podemos leer nuestra Biblia y ver cómo Dios fue fiel a todos los hombres con los cuales entró en compromiso?¿Acaso fallará su palabra ahora habiéndonos incluso entregado a su propio Hijo por amor de nuestras almas? Por eso requerimos diligencia para recordar, meditar y reflexionar en la fidelidad de Dios. Pablo nos invita a esta tarea mediante la Escritura en Romanos 15.4:

“Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.”

 ¿Qué esperanza tendríamos sino en el mismo testimonio de Dios? Debemos observar lo que Dios ha hecho antiguamente a través de toda la historia, pues Él no cambia. Pero no sólo debemos ver la historia sino también nuestra propia vida, cómo Dios nos ha dado a su Hijo y junto con Él todo beneficio y bendición espiritual. El salmista en el salmo 103.2 arenga su propio corazón diciendo: “Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios.” 

En un día como hoy debemos recordar sus beneficios y poner en nuestro corazón la verdad de que Dios no cambia, para así dar paso a la reflexión en su fidelidad la cual no está basada en nosotros, por esto dice Pablo:

“Si fuéremos infieles, él permanece fiel;
El no puede negarse a sí mismo.”
2 Timoteo 2:13

Anuncios

Una respuesta a “Diligentes en recordar

  1. Diego Calquin

    Buena entrada. Ciertamente Dios mismo fue la fuerza que tubo Jesús cuando luchó la batalla contra el mal en Viernes Santo. Te voy a recomendar en la barra lateral de mi blog haha.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: