¿Cómo se hace un Vinilo?

Hace un par de días tuve la oportunidad de comprar un Vinilo de Soul antiguo a un precio muy conveniente, luego de comentarlo con un amigo me puse a pensar que, si bien percibía y gustaba de la diferencia entre el sonido analógico y el digital, no tenía la menor idea de cómo se fabricaban estos antiguos discos, entonces gracias a la magia del internet dejo un documental muy breve sobre su producción.

Una breve advertencia

Hoy fue un día maravilloso, viajé a Rancagua invitado por un querido amigo para poder dar un estudio sobre la razón que existe para aprender/enseñar acerca de Dios y algunos puntos que debemos considerar para hacerlo. Sin duda quedé pasmado con los buenos comentarios por parte de los hermanos, con todo esto, puedo reconocer y sentir mi total bajeza al hablar de temas tan sublimes como la gloria de Dios y la alabanza que se le debe. Aprovecho de sacar a colación una cita de C. S. Lewis la cual se encuentra al final de su libro “Los cuatro amores“, luego de escribir un tratado completo sobre el amor dice lo siguiente:

Y con esto, donde un mejor libro podría empezar, debe terminar el mío. No me atrevo a seguir. Dios sabe, no yo, si acaso he probado este amor. Tal vez solamente he imaginado su sabor. Los que, como yo, tienen una imaginación que va más allá de la obediencia, están expuestos a un justo castigo: fácilmente imaginamos poseer condiciones mucho más elevadas que las que realmente hemos alcanzado. Si describimos lo que hemos imaginado, podemos hacer que otros, como también nosotros mismos, crean que realmente hemos llegado tan alto.

Esta cita es una advertencia a no contentarse simplemente con armar una buena presentación de algún tema en particular, sino ir en busca de saborear aquello de lo que precisamente hemos tratado, ser testigos de lo que anunciamos y estar profundamente convencidos y satisfechos en aquello que predicamos.

Muchas gracias eterno Dios, a ti sea la gloria, que todo mi egoísmo sea consumido para poder ponerte a ti en primer lugar, no sólo de mis asuntos sino también de mi pleno gozo y deleite.